Sol y Cáncer de Piel

El cáncer de piel es uno de los que mayor porcentaje de curación tiene en sus fases iniciales.

Cerca del 95% de los casos se cura con éxito, pero por contra, tiene una mortalidad muy elevada cuando está avanzado.

Es importante proteger correctamente tu piel y acudir al médico al menor síntoma.

cáncer de piel

Melanoma

El melanoma es más peligroso de lo que la mayoría de la gente cree.

Como ocurre con todos los procesos oncológicos, la incidencia crece año a año y el cáncer de piel no es una excepción. Anualmente se detectan 3.600 nuevos casos de melanoma y en los últimos cuatro años se han incrementado un 34% los casos de cáncer de piel.

Intensificar la prevención y la exposición saludable al sol como claves para luchar contra esta enfermedad. A estos factores hay que añadir el diagnóstico precoz como elemento esencial para el abordaje terapéutico de esta patología, ya que el pronóstico suele ser más positivo cuánto antes se detecte.


El Sol y el Cáncer de Piel

Un tiempo de exposición adecuado es clave para disfrutar del sol de una manera prudente y adecuada porque su radiación tiene muchos efectos positivos en nuestra salud, pero también conlleva muchos riesgos. Hay que diferenciar entre una exposición prudente y una exposición excesiva. El sentido común puede orientar ya que el cuerpo suele avisar cuando se ha recibido demasiada radiación ultravioleta mediante quemaduras solares, manchas o erupciones cutáneas. La consecuencia más grave de una exposición solar intensa y prolongada en el tiempo es el cáncer de piel, sobre todo el melanoma.

Hay que reducir la exposición solar en la infancia, ya que la piel tiene memoria y es una edad clave en la que una sobreexposición puede potenciar la aparición de un melanoma en la edad adulta.

Pero no solo debemos estar atentos al sol en verano. En otoño e invierno, aunque las horas de sol se reducen, entre las 11 y las 16 de la tarde sigue siendo necesario protegerse del sol con cremas si vamos a estar expuestos a él. Es recomendable al menos seguir utilizando una crema facial que incluya un factor solar medio si estamos bronceados y uno alto o muy alto si nuestra piel es especialmente clara.


Cáncer de Piel y Lunares

Es importante acudir al dermatólogo para que evalúe el estado de nuestra piel y las características de los lunares que presentamos. Si advertimos cualquier cambio o alteración del color, la forma, el crecimiento, el picor o el sangrado (de los lunares) se debe acudir antes al especialista para valorarlo. También si se detecta la aparición de un nuevo lunar que sea completamente diferente a los demás.

La mejor manera de prevenir reside en poder identificar un melanoma. Los melanomas no siempre presentan las mismas características. Los dermatólogos ponen atención ante un color oscuro, pero hay otros casos en los que apenas se percibe un cambio de color. Incluso en otras ocasiones aparece una lesión de crecimiento rápido o sangrante.


Con los lunares, sigue la la regla ABCD: Asimetría, bordes, color y diámetro

- Es mejor tener un lunar con bordes redonditos, que asimétricos.
- Los lunares suelen tener colores uniformes, si tiene varios tonos es un síntoma de lesión.
- Revisar el tamaño y sus cambios y acudir siempre que midan más de 5 o 6 mm.
- Si pica más de lo normal, o sangra, también hay que revisarlo.


Consulta con nuestros Dermatólogos y Oncólogos de HM Hospitales.


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