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Este verano, dedícate a disfrutar...

31/07/2017 11:00

Quemaduras solares, picaduras, caídas, otitis, insolaciones y problemas gastrointestinales son motivos de consulta frecuentes en verano.

​En la mayoría de estas situaciones, los síntomas son muy evidentes, aparecen de manera súbita y la relación con el desencadenante es clara. La Dra. Isabel Romero, coordinadora de Pediatría de HM Hospitales, nos da las claves para prevenirlos, identificarlos y saber cómo actuar.  

Insolación

"Quizás la más difícil de reconocer –explica- sea la insolación". Cuando afecta a niños mayores, suelen quejarse de dolor de cabeza intenso y malestar general y pueden presentar vómitos e incluso fiebre. Si hablamos de niños pequeños, tienden a mostrarse irritables. "En los días de mucho calor, aunque utilicemos crema fotoprotectora, debe evitarse la exposición solar prolongada, protegerse con gorras y ropa clara y beber agua en cantidad suficiente", aconseja. 

Picaduras

Las picaduras de insecto producen un dolor intenso que, en los niños, puede dar lugar a un llanto aparentemente inmotivado. Sin embargo, enseguida podemos identificar la lesión: en el caso de avispa, un habón; la abeja deja su aguijón; la araña una lesión con dos puertas de entrada y la garrapata una mancha negra. En todos ellos, recomienda "lavar con agua y jabón y en la picadura de abeja quitar el aguijón con unas pinzas lo antes posible". Asimismo, se pueden aplicar soluciones con calamina, barritas de amoníaco o frío.  En ocasiones, no sólo se trata de una lesión local sino de lesiones similares que se extienden por el resto del cuerpo. "Conviene entonces consultar al pediatra, que decidirá si son necesarios otros tratamientos como antihistamínicos". Las picaduras también pueden dar lugar a reacciones alérgicas graves por lo que "siempre que haya una reacción cutánea exagerada, hinchazón de párpados o labios, picor intenso de manos o dificultad respiratoria se debe acudir a urgencias o contactar con el 112".

Medusas

Las lesiones producidas por tentáculos de medusa son muy molestas y se caracterizan por una erupción en ráfaga. En estos casos, "hay que lavar la zona con agua de mar y nunca con agua dulce. Tampoco se debe frotar la zona y si quedasen restos de medusa, intentar quitarlos con unas pinzas. Lo más efectivo para calmar el dolor es aplicar frío durante 15 minutos".

Prevención

Para prevenir estos y otros problemas habituales en verano, se recomienda que, allá donde viajemos, extrememos las precauciones. No debemos olvidar que los productos tóxicos y los fármacos deben estar fuera del alcance de los niños y, por supuesto, adoptar las medidas oportunas cuando haya escaleras, balcones, etc. Asimismo, se deben utilizar cascos y otras protecciones cuando se realicen actividades como ir en bici o patinete.

Con respecto a las intoxicaciones alimentarias recuerda mantener la cadena de frío.

Los fotoprotectores, asimismo, son fundamentales. Estos nos protegen no sólo del sol sino también de la picadura de medusas. En caso necesario, utilizar repelentes y medidas barrera como ropa clara y de manga larga o mosquiteras.    

Y en la playa o la piscina, seguir siempre las recomendaciones de los socorristas. Aunque el ahogamiento no es habitual, desgraciadamente, todos los años se produce algún caso. Nunca debemos dejar solos a los niños en el agua.

Por último, recomienda realizar cursos de Reanimación Cardiopulmonar Básica.

 


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