El 95% de los nódulos de Kissing desaparecen mediante la reeducación vocal

Santiago de Compostela, 22 de junio de 2017. Debido al ritmo de vida de la sociedad actual, la presencia de desórdenes en la voz ha aumentado. Hay varios factores que influyen en el deterioro de la función vocal y una de las patologías es la disfonía. Esta puede ser funcional, si se realiza un uso inadecuado de la voz o aparecen agentes irritantes; u orgánica, que se debe a lesiones en las cuerdas vocales. Dentro del primer tipo, una de las manifestaciones más habituales consiste en la aparición de nódulos de Kissing. Estos se localizan en el tercio medio de la parte membranosa de la cuerda vocal. Sin embargo, a través de la reeducación, desaparecen en un 95% de los casos.

Así lo explica María del Pilar Rey Mourelle, logopeda del Hospital HM Rosaleda y experta en terapia miofuncional: "El abuso vocal mantenido provoca un microtraumatismo repetido en el borde de las cuerdas y este tipo de lesión provoca disfonías. Estas empeoran con la actividad y mejoran con el reposo. La reeducación vocal es recomendable, porque el grado de recuperación puede ser muy importante sin necesidad de recurrir a una operación. Además, la detección precoz del problema puede evitar riesgos potenciales".

Los nódulos de Kissing pueden producirse por varias causas, tales como los procesos infeccioso-inflamatorios agudos de vías respiratorias altas, que afectan a laringe, faringe y permeabilidad nasal; o los procesos inflamatorios agudos de vías respiratorias bajas como alergias, bronquitis, asma, mucoviscidosis o traqueítis. También pueden generarse a través de procesos crónicos de la esfera ORL tales como adenoiditis, rinofaringitis, obstrucción nasal o procesos otológicos.

En cuanto a los pólipos, son inflamaciones implantadas en el borde de las cuerdas vocales que pueden ser unilaterales o bilaterales. También pueden estar asociadas a otras lesiones adquiridas o congénitas en el mismo repliegue, o en el contralateral. Se ocasionan en disfonías antiguas que se han intensificado recientemente y suelen mostrar un peor estado por la mañana, al levantarse, debido al edema propio del descanso nocturno. Para que la recuperación sea efectiva, es necesaria la cirugía. Siete u ocho días después de la intervención, María del Pilar Rey recomienda "iniciar la reeducación vocal postoperatoria, la cual permitirá la consolidación funcional de la rectificación anatómica de la cuerda vocal realizada por el cirujano y, además, evitará la recidiva de lesiones adquiridas".

De esta manera, el tratamiento de las disfonías puede llevarse a cabo a través de tres vías: médica, quirúrgica o de rehabilitación o reeducación vocal. María del Pilar Rey describe el proceso para iniciar el camino de la recuperación en caso de que no haya necesidad de ser intervenido: "En la primera consulta, al paciente se le realizará la anamnesis, el examen funcional y acústico y, además, se contrastarán los datos con la información médica a través de un informe. También se le entregará un protocolo de rehabilitación, así como el número de sesiones a realizar y las pautas a seguir en cuanto a higiene vocal".

La aplicación de herramientas avanzadas de análisis presenta beneficios tanto en el diagnóstico como en la rehabilitación y el seguimiento de las patologías vocales. "Gran parte de los tratamientos requieren un número de sesiones en las que el paciente presentará una continua evolución. Las herramientas de análisis espectral posibilitan una descripción objetiva de la progresión y, además, la visualización gráfica de los parámetros sonoros de la voz facilita un tratamiento personalizado", señala la especialista de HM Rosaleda.


Protocolo de rehabilitación vocal

La rehabilitación vocal debe alcanzar unos objetivos básicos y, al mismo tiempo, debe de ser "motivadora, clara y adaptada al paciente", asevera María del Pilar Rey. "Conviene establecer un buen clima y una relación que favorezca el aprendizaje. Para ello, nos ayudará el análisis acústico, ya que hace posible grabar la voz antes, durante y después de iniciar el tratamiento rehabilitador", añade.

El protocolo de rehabilitación vocal se divide en cuatro partes: el control postural, que permite analizar los músculos implicados en la emisión y trabajar para evitar posibles contracturas o tensiones a través de las maniobras o técnicas propuestas por el logopeda; la relajación, que disminuye el tono y la tensión muscular y permite ser consciente de los excesos para, después, eliminarlos; la fonación, cuyo sistema está compuesto por el sistema respiratorio, la laringe y las cavidades de resonancia y faríngeas (los ejercicios propuestos por el logopeda perseguirán la correcta sincronización de todos ellos y la movilidad de las cuerdas); y la respiración, que tiene como finalidad la función nutritiva a través de la incorporación de oxígeno al organismo y la eliminación del anhídrido carbónico.

Los ejercicios de coordinación entre la respiración y la fonación son, según expone María del Pilar Rey, "fundamentales para evitar la tensión laríngea y las crispaciones musculares, la ineficacia de la voz y la fatiga durante la emisión vocal prolongada, y las sensaciones desagradables como escozor en la garganta, tensión y dolor".

La higiene vocal contribuye a educar y potenciar el mecanismo de fonación, así como a evitar el mal uso y el abuso del mismo. Dentro de las pautas para una adecuada higiene, la especialista recomienda, entre otras medidas, "no beber líquidos muy fríos o muy calientes, no ingerir comida excesivamente picante, evitar ambientes cargados de humo, mantener una correcta hidratación y beber durante la exposición de la voz, no hablar en ambientes ruidosos ni en caso de padecer laringitis, evitar el estrés crónico y las preocupaciones permanentes, descansar y dormir entre 7 y 9 horas".

La consulta de Logopedia de HM Rosaleda, dirigida por María del Pilar Rey, lleva en funcionamiento desde el año 2011. En ella se atiende a pacientes con patologías incluidas dentro de las áreas de logofoniatrías, terapia miofuncional, lenguaje, rehabilitación de la voz y post-ictus.


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