¿Qué hacer antes de quedarte embarazada? La visita preconcepcional

¿Qué vacunas y revisiones son necesarias antes de quedarte embarazada? Es importante conocer la serología frente a determinadas infecciones como la rubeola o la varicela.

​Es importante que la mujer que desee quedarse embarazada acuda a revisión en su ginecólogo.

Lo ideal sería que esa mujer ya se estuviera realizando sus revisiones ginecológicas periódicas pero es cierto que eso no siempre es así. Si que es entonces muy importante realizarla en ese momento.

En esta visita el ginecólogo historiará a la paciente; le interrogará sobre sus antecedentes familiares y sobre los de su pareja; sobre los antecedentes personales en cuanto a la existencia de enfermedades previas o actuales o sobre la toma habitual o esporádica de medicamentos.

Son importantes también los antecedentes obstétricos si los hubiera (abortos, prematuros, patología en gestación anterior como hipertensión o diabetes…)​


Es importante también conocer cuánto tiempo llevan sin utilizar medidas anticonceptivas en sus relaciones. En general, se empieza a sospechar que puede existir un problema de fertilidad tras un año de relaciones sin protección y sin conseguir embarazo. No obstante, si la mujer tiene más de 35 años o refiere alteraciones menstruales, conviene iniciar el estudio tras 6 meses de intentarlo sin conseguirlo.


​Si no se sospecha un problema de fertilidad, el ginecólogo le realizará una citología vaginal (en ausencia de una en los 12 meses anteriores), realizará una exploración ginecológica y mamaria, probablemente realizará una ecografía transvaginal y valorará la realización de determinadas analíticas.


Es importante conocer la serología frente a determinadas infecciones:


La Rubeola

La vacuna de la rubeola está dentro del calendario vacunacional hace muchos años así que lo habitual es que la paciente embarazada o que está pensando en quedarse embarazada sea inmune y no suponga ningún problema. La rubeola es una infección que, adquirida durante el embarazo, presenta un alto riesgo de malformaciones fetales. Es por eso importante, de no estar la paciente inmunizada, recomendar su vacunación y , en ese caso, demorar la gestación un mínimo de 3 meses (más recomendable 6 meses). Es una vacuna absolutamente contraindicada durante la gestación ya que, al estar formada por virus atenuados, mantiene su capacidad teratogénica.​


Vacunas antes del embarazo​ ​
Varicela
Actualmente la vacuna de la varicela se encuentra dentro del calendario vacunacional pero hace pocos años así que las mujeres en edad fértil no han sido vacunadas. Si es cierto que se trata de una infección muy frecuente en la infancia y lo más habitual es que la mujer en edad fértil esté inmunizada. Si en la serología se ve que no es así, es opcional recomendar la vacunación. También es una vacuna de virus atenuados así que, al igual que la de la rubeola, está prohibida su utilización durante la gestación y conviene demorar la gestación entre 3 y 6 meses  desde su puesta. La infección de la varicela puede causar malformaciones fetales pero es más peligrosa si cabe para la madre. En el tercer trimestre tiene alta capacidad de producir neumonías que pueden ser hasta mortales para la madre.

Toxoplasma
Es quizás la infección mas “popular” durante la gestación (puedo o no puedo comer jamón…). Su determinación en la visita preconcepcional tiene poco sentido salvo en situaciones muy particulares (trabajo con animales…). Tiene poco sentido porque la tasa de seroconversión a toxoplasma en nuestro medio es baja (puede rondar el 15%) y, en realidad, ni hay “vacuna” ni se puede tomar ninguna medida para inmunizarse antes de la gestación.

Hepatitis B, C y HIV
Tan sólo no se discute la necesidad de realización de la serología del HIV quedando la hepatitis B y C (que si que se realiza rutinariamente en el control del embarazo) a juicio del ginecólogo responsable en función de la existencia de factores de riesgo.

Enfermedades de transmisión sexual
Se realiza screening rutinario de sífilis. Se recomienda el de Clamydia en menores de 25 años. El resto (gonococo, HSV...) sólo en caso de existencia de factores de riesgo.


Sí se suele realizar un hemograma y una bioquímica elemental (glucosa, perfil hepático…)

Algunos especialistas recomiendan la realización de determinaciones tiroideas aún en ausencia de síntomas o antecedentes.

Es importante también incidir en la importancia de los hábitos de vida saludables promoviendo una alimentación adecuada, la realización de ejercicio físico y el abandono de hábitos tóxicos (alcohol, tabaco, drogas…)

Antes del embarazo, es recomendable utilizar suplementos de determinadas vitaminas. Existe una sólida evidencia sobre la reducción de la incidencia y recurrencia de los defectos del tubo neural (DTN) con el consumo de cantidades adecuadas de folatos antes de la concepción y durante las primeras semanas del embarazo.

Es muy importante que su administración sea diaria, dado que no existe una reducción apreciable del riesgo cuando el suplemento se toma de forma irregular o se inicia a partir del segundo mes de la gestación. Una dieta apropiada puede aportar alrededor de 0,25 mg/día de folatos, por lo que es imprescindible asociar a la correcta alimentación, una suplementación farmacológica con folatos. Para la prevención de los DTN, la suplementación farmacológica con folatos debe cubrir el periodo comprendido entre 4 semanas antes y 12 semanas tras la concepción.

  • En mujeres de bajo riesgo de tener un feto con DTN: al menos 0,4-0,8 mg/día.
  • En mujeres de alto riesgo (riesgo) o riesgo de recurrencia de DTN: al menos 4 mg/día.


No hay evidencia de riesgos asociados a las dosis de folatos administradas durante la gestación.

vitaminas durante y antes del embarazo

​En cuanto al Yodo, el ingreso dietético recomendado durante el período preconcepcional es de al menos 150 µg/día, debiendo incrementarse durante el embarazo y lactancia hasta al menos 200 µg/día. Se debe hacer hincapié en la consulta preconcepcional sobre el consumo de sal yodada y de alimentos ricos en yodo, reforzando cuando sea necesario con la suplementación farmacológica con yoduro potásico a dosis de 200 µg/día durante la búsqueda de la gestación, el embarazo y la lactancia. 

Sobre los complejos vitamínicos es necesario obtener más evidencias que nos permitan delimitar el verdadero papel del consumo de polivitamínicos en la asistencia sanitaria preconcepcional y, en todo caso, deben de ser complejos vitamínicos formulados expresamente para esta situación ya que no todas las vitaminas ni en cualquier dosis son aptas para su consumo durante la gestación. 

Es muy importante no tomar nada que no sea prescrito por el profesional adecuado. Eso no significa que no se pueda tomar ningún medicamento durante la gestación, ni que durante el periodo preconcepcional (que nadie sabe determinar su duración a priori y toda mujer en edad fértil que lo intenta es una “potencial” embarazada) no se puedan tomar medicamentos ya que pocos son los fármacos absolutamente contraindicados durante la gestación. Nunca está recomendada la automedicación pero menos aún en estas situaciones.


Dra. Pilar Monteliú

Ginecología y Obstetricia HM Hospitales


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