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Fractura de Colles: causas y tratamiento de esta lesión de muñeca 

Trumatóloga en consulta examinando la muñeca de una paciente

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La fractura de Colles suele producirse al apoyar la mano para amortiguar una caída. aunque puede afectar a personas de cualquier edad, es especialmente habitual en adultos mayores y en mujeres con osteoporosis. Con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes logra recuperar la función de la muñeca.  

¿Qué es una fractura de Colles? 

La fractura de Colles es una fractura del extremo distal del radio, es decir, la parte del hueso más cercana a la muñeca. Recibe su nombre del cirujano irlandés Abraham Colles, quien describió este tipo de lesión en 1814, mucho antes de la aparición de las radiografías.  

Se caracteriza por una rotura del radio en la que el fragmento distal se desplaza hacia atrás (dorsalmente), lo que produce una deformidad típica de la muñeca conocida como “deformidad en dorso de tenedor”.  

Este tipo de fractura es una de las lesiones óseas más frecuentes del aparato locomotor. De hecho, se estima que representa alrededor del 18% de todas las fracturas atendidas en urgencias traumatológicas, según un estudio publicado en la Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología.

¿Por qué se produce la fractura de Colles? 

La causa más habitual de una fractura de Colles es una caída sobre la mano extendida: al intentar frenar el impacto con la palma de la mano, la fuerza se transmite directamente al radio y puede provocar la rotura del hueso.  

Sin embargo, las circunstancias que causan la fractura pueden variar según la edad y el estado de los huesos. 

En adultos de más edad, especialmente en mujeres después de la menopausia, la causa suele ser una caída leve desde la propia altura. En jóvenes y adultos sanos, este tipo de fractura suele aparecer tras traumatismos de mayor intensidad debidos a accidentes de tráfico, caídas desde altura o lesiones deportivas. 

Actividades como el snowboard, el patinaje o el rugby también se han asociado con un mayor riesgo de caídas frecuentes sobre la mano. 

Factores de riesgo de fractura de Colles 

Aunque cualquier persona puede sufrir una fractura de Colles tras una caída, existen algunos factores que aumentan la probabilidad de que se produzca este tipo de lesión: 

  • Osteoporosis u osteopenia. Cuando los huesos pierden densidad y se vuelven más frágiles, como ocurre con la osteoporosis, el riesgo de fractura aumenta considerablemente. En estos casos, incluso una caída leve desde la propia altura puede causar una rotura del radio distal. 
  • Edad avanzada. Con el paso de los años, no solo disminuye la masa ósea, sino también la fuerza muscular y la capacidad de reacción ante una caída. Por eso, este tipo de fracturas es especialmente frecuente en personas mayores. 
  • Deportes con riesgo de caída. Actividades como el patinaje, el snowboard, el esquí o algunos deportes de contacto aumentan el riesgo de caer sobre la mano extendida. 
  • Problemas de equilibrio o visión. Alteraciones del equilibrio, mareos, ciertos medicamentos o una mala visión pueden favorecer las caídas, especialmente en personas mayores. 
  • Déficit de calcio o vitamina D. Estos nutrientes son fundamentales para mantener la salud ósea y unos niveles bajos pueden contribuir a que los huesos sean más frágiles y susceptibles de fracturarse. 

Síntomas de la fractura de Colles 

Los síntomas de la fractura de Colles suelen ser:

  • Dolor intenso en la muñeca que aparece inmediatamente después de la caída y empeora al intentar mover la mano o sujetar objetos. 
  • Inflamación y hematoma en la zona debido al sangrado interno. 
  • En muchos casos la muñeca presenta la clásica apariencia en “tenedor” o “bayoneta”, causada por el desplazamiento del hueso. 
  • Limitación de los movimientos de flexión o extensión. 
  • Pérdida de fuerza en la mano. En fracturas más graves y si el traumatismo afecta a los nervios cercanos, pueden aparecer síntomas neurológicos, como hormigueo o entumecimiento en los dedos.  

Diagnóstico de la fractura de Colles 

El diagnóstico de una fractura de Colles comienza con la exploración clínica. El médico examina la muñeca, evalúa el grado de dolor, observa la posible deformidad y comprueba la movilidad de la mano y los dedos. También se revisa la circulación y la sensibilidad de la mano para descartar lesiones en nervios o vasos sanguíneos. 

La prueba más importante para confirmar el diagnóstico es la radiografía, que permite comprobar si hay fractura y, en caso de que sí, determinar el número de fragmentos óseos y el grado de desplazamiento. En algunos casos, especialmente cuando se sospechan lesiones más complejas, pueden utilizarse otras técnicas de imagen como la tomografía computarizada, para estudiar mejor el hueso, o la resonancia magnética, para evaluar ligamentos y tejidos blandos. 

¿Cuál es el tratamiento de la fractura de Colles? 

El objetivo del tratamiento es recolocar el hueso en su posición correcta y mantenerlo inmovilizado hasta que consolide. La estrategia terapéutica depende de varios factores, como el tipo de fractura, el desplazamiento del hueso, la edad del paciente o el nivel de actividad. 

  • Tratamiento conservador 

El tratamiento conservador se puede indicar en los casos en los que los fragmentos del hueso están alineados o pueden recolocarse sin cirugía, según un estudio publicado por Elsevier. En ese caso, el médico ejerce una reducción cerrada, es decir, manipula la muñeca desde el exterior para recuperar su posición. Después, se coloca al paciente una férula o un yeso que inmoviliza la muñeca durante varias semanas, mientras el hueso se consolida. 

Durante este periodo el especialista hará controles con radiografías para asegurarse de que la fractura se mantiene estable. 

  • Tratamiento quirúrgico 

Cuando la fractura está muy desplazada, es inestable o afecta a la articulación, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para recolocar los fragmentos óseos mediante una reducción abierta. Para ello se utilizan distintos sistemas, como placas y tornillos metálicos, clavos o agujas y fijadores externos (estructuras metálicas fuera de la piel). 

Este tipo de tratamiento permite estabilizar la fractura y una recuperación más precisa de la anatomía de la muñeca. 

Mujer de 55 años con una escayola en la muñeca por fractura de colles

Recuperación y rehabilitación 

La consolidación del hueso suele tardar entre 6 y 12 semanas, aunque la recuperación completa puede prolongarse durante varios meses e incluso hasta un año, dependiendo de factores como la gravedad de la fractura, el tipo de tratamiento recibido, la edad del paciente o su estado de salud ósea. Durante este tiempo es normal que la muñeca pase por distintas fases de recuperación hasta recuperar fuerza y movilidad. 

En los primeros días tras la lesión o la cirugía, es habitual experimentar dolor, inflamación y cierta sensación de rigidez en la zona. Estas molestias suelen mejorar progresivamente con la aplicación de hielo y el uso de analgésicos. También ayuda a reducir la hinchazón mantener el brazo elevado por encima del nivel del corazón. 

Mientras el hueso se está consolidando, los especialistas recomiendan mover los dedos con frecuencia para evitar la rigidez y favorecer la circulación. 

Una vez retirado el yeso o después de la cirugía, comienza una fase clave del proceso: la rehabilitación. Durante varias semanas o meses, el objetivo será recuperar progresivamente la movilidad, la fuerza y la funcionalidad de la muñeca. Este proceso suele incluir: 

  • Ejercicios de movilidad para recuperar la flexión, extensión y rotación de la muñeca. 
  • Fortalecimiento de la muñeca y la mano para mejorar la fuerza de agarre y la estabilidad de la articulación. 
  • Terapia ocupacional, especialmente útil para volver a realizar actividades cotidianas, como escribir, cocinar o vestirse. 

En general, con un tratamiento adecuado y una rehabilitación temprana la mayoría de las personas recupera una buena funcionalidad de la muñeca.  

¿Cómo se puede reducir el riesgo de fractura de Colles? 

Aunque no siempre es posible evitar una caída, existen algunas medidas que pueden disminuir el riesgo de sufrir este tipo de fractura: 

Mantener una buena salud ósea 

  • Consumir suficiente calcio y vitamina D. 
  • Combinar el ejercicio físico con carga, como el entrenamiento de fuerza, con actividades aeróbicas, como caminar a buen ritmo. 
  • Evitar el tabaco. 

Prevenir las caídas 

  • Utilizar calzado adecuado. 
  • Mantener la casa bien iluminada. 
  • Retirar obstáculos o alfombras sueltas. 
  • Revisar la visión periódicamente. 

Usar protección en deportes 

En actividades con riesgo de caída, como el snowboard o el patinaje, pueden utilizarse muñequeras protectoras que ayudan a reducir el impacto. 

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En el Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de HM Hospitales encontrarás un equipo de especialistas dedicado al diagnóstico, tratamiento y recuperación de todo tipo de lesiones y problemas del sistema musculoesquelético, desde fracturas hasta patologías articulares o deportivas. 

El servicio ofrece una atención integral y personalizada, apoyada en tecnología avanzada para lograr diagnósticos precisos y tratamientos adaptados a cada paciente. Además, se pone especial énfasis en la prevención, el diagnóstico precoz y la rehabilitación con el fin de favorecer una recuperación segura y ayudarte a retomar tu actividad cotidiana lo antes posible. 

Recuerda que este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica. Ante cualquier duda, consulta con un profesional de la salud. 

Artículo validado por
Dr. Manuel Díaz Samada
Traumatología
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