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Ejercicio en el embarazo: recomendaciones sobre el deporte en el primer trimestre

Descubre las recomendaciones esenciales para realizar ejercicio y practicar yoga de forma segura durante el primer trimestre de embarazo.

Una de las dudas más frecuentes durante las primeras semanas de gestación es si se puede seguir haciendo ejercicio durante el embarazo. La respuesta, en la mayoría de los casos, es sí. Deporte y embarazo son perfectamente compatibles. Mantenerse activa durante el primer trimestre no solo es seguro para muchas mujeres, sino que puede aportar importantes beneficios tanto para la madre como para el bebé. Eso sí, el ejercicio debe adaptarse a cada situación, realizarse de forma progresiva y contar siempre con la supervisión del profesional que realiza el seguimiento del embarazo.

¿Es recomendable hacer ejercicio durante el primer trimestre del embarazo?

El primer trimestre es una etapa de grandes cambios físicos y hormonales. Es habitual sentir cansancio, náuseas o una menor energía, lo que lleva a muchas mujeres embarazadas a preguntarse si deben reducir o incluso abandonar su actividad física habitual. Salvo que exista alguna contraindicación médica específica, realizar ejercicio en el embarazo es una de las mejores decisiones para cuidar la salud física y emocional, si bien hay que adaptarlo a cada caso y supervisarlo médicamente.

Beneficios del deporte en el primer trimestre de embarazo

Mantener una rutina de ejercicio durante el primer trimestre del embarazo ofrece múltiples beneficios tanto para la salud de la madre como para el desarrollo del bebé. Aunque el primer trimestre es un periodo de adaptación para el cuerpo debido a los cambios hormonales y físicos, la actividad física regular, siempre que esté adaptada a las condiciones del embarazo, puede aportar numerosos efectos positivos:

Beneficios para la madre

Mejora del bienestar emocional

  • Reducción del estrés y la ansiedad: El ejercicio estimula la producción de endorfinas, las «hormonas de la felicidad», lo que ayuda a mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y combatir los cambios emocionales comunes en el embarazo.
  • Prevención de la depresión: Las actividades físicas suaves como el yoga o caminar pueden ayudar a prevenir o aliviar síntomas de depresión que pueden presentarse debido a los cambios hormonales.

Aumento de energía y reducción de la fatiga

  • Durante el primer trimestre es común sentir fatiga, pero el ejercicio moderado puede aumentar los niveles de energía y combatir la sensación de cansancio, mejorando la circulación sanguínea y el oxígeno disponible en los tejidos.

Mejor control del peso

  • Mantenerse activa ayuda a la madre a controlar el aumento de peso, que es una parte natural del embarazo, pero que si es excesivo, puede aumentar el riesgo de complicaciones como la diabetes gestacional y la hipertensión.

Mejora de la postura y reducción de dolores

  • Con el crecimiento del útero y el cambio en el centro de gravedad, las mujeres pueden experimentar dolor de espalda y en las articulaciones. El ejercicio fortalece los músculos, especialmente los del abdomen y la espalda baja, lo que ayuda a mejorar la postura y reducir estos dolores.
  • Fortalecimiento del suelo pélvico: Los ejercicios específicos para el suelo pélvico (como los ejercicios de Kegel) pueden prevenir la incontinencia urinaria y mejorar el control muscular, lo cual es útil durante el embarazo y después del parto.

Mejora del sueño

  • Las mujeres embarazadas a menudo experimentan problemas para dormir debido a las molestias físicas y emocionales, y el ejercicio regular puede mejorar la calidad del sueño, ayudando a regular el ciclo de sueño-vigilia.

Beneficios para el bebé

Mejor oxigenación y desarrollo fetal

  • El ejercicio moderado mejora la circulación sanguínea y aumenta el suministro de oxígeno al cuerpo, lo que también beneficia al bebé en desarrollo. Un mejor flujo sanguíneo hacia la placenta asegura que el feto reciba los nutrientes y el oxígeno necesarios para su crecimiento adecuado.

Reducción de complicaciones en el embarazo

  • Las mujeres que mantienen una rutina de ejercicio tienen menos probabilidades de desarrollar complicaciones como diabetes gestacional, preeclampsia o hipertensión, patologías que pueden afectar negativamente al bebé.

Parto más saludable

  • El ejercicio puede preparar al cuerpo para el parto, fortaleciendo los músculos y mejorando la resistencia física. Esto puede facilitar un parto más rápido y menos complicado, lo que también es beneficioso para el bebé.

¿Qué ejercicios se pueden hacer en el primer trimestre del embarazo?

Como recomendaciones generales, es importante que antes de comenzar o continuar una rutina de ejercicio en el embarazo, consultes con tu médico para asegurarte de que el ejercicio es seguro, especialmente si existen condiciones médicas preexistentes o complicaciones del embarazo.

Debes mantenerte bien hidratada para evitar sobrecalentamiento y deshidratación, y sobre todo escuchar el cuerpo sin llegar al agotamiento. Si sientes dolor, mareos, falta de aire o fatiga extrema, es importante que te detengas inmediatamente y descanses.

Dicho esto, la Guía de Práctica Clínica sobre Actividad Física durante el Embarazo recomienda que las mujeres con embarazos sin complicaciones se mantengan físicamente activas a lo largo de la gestación. Entre las opciones que propone se encuentran: combinar ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento muscular, reducir el tiempo sedentario, adaptar la intensidad del ejercicio a la condición física de cada mujer y elegir actividades seguras que favorezcan el bienestar materno y fetal.

Algunos de los ejercicios para embarazadas que puedes tomar como referencia son:

Caminar

Caminar es una de las mejores opciones de ejercicio para las embarazadas. Es seguro, sencillo y puede adaptarse fácilmente a la condición física de cada mujer.

Se recomienda caminar a buen ritmo durante aproximadamente 30 minutos al día o acumular este tiempo en varias sesiones más cortas.

Natación y actividades acuáticas

La natación es uno de los deportes más completos durante el embarazo. Permite trabajar la resistencia cardiovascular, fortalece la musculatura y reduce el impacto sobre las articulaciones.

Yoga prenatal

El yoga adaptado al embarazo ayuda a mejorar la flexibilidad, la respiración y la relajación, además de contribuir al bienestar emocional.

Pilates para embarazadas

El pilates prenatal fortalece la musculatura profunda, mejora la postura y ayuda a prevenir molestias lumbares frecuentes durante la gestación.

Bicicleta estática

Puede ser una buena alternativa para mantener la actividad cardiovascular minimizando el riesgo de caídas.

Ejercicios de movilidad y estiramientos

Los ejercicios suaves de movilidad articular y estiramiento ayudan a mejorar la flexibilidad y reducir tensiones musculares.

Ejercicios de suelo pélvico durante el embarazo

El fortalecimiento del suelo pélvico es una de las recomendaciones más importantes durante el embarazo. Los músculos del suelo pélvico sostienen órganos como la vejiga, el útero y el recto. Durante la gestación soportan una carga creciente, por lo que resulta fundamental mantenerlos fuertes y funcionales.

Los ejercicios de Kegel son una de las herramientas más utilizadas para trabajar esta musculatura y pueden ayudar a:

  • Prevenir pérdidas de orina.
  • Mejorar el control muscular.
  • Facilitar la recuperación después del parto.
  • Preparar el cuerpo para el nacimiento del bebé.

Es recomendable recibir asesoramiento por parte de profesionales especializados para aprender a realizarlos correctamente.

Conoce la importancia de cuidar tu salud y la de tu bebé practicando deporte seguro durante el primer trimestre de embarazo.

¿Qué ejercicios evitar durante el primer trimestre de embarazo?

Aunque ya hemos comentado que no es peligroso hacer ejercicio en el primer mes de embarazo y mantenerse activa aporta numerosas ventajas, existen determinadas actividades que conviene evitar durante esta etapa.

Se trata de aquellas que presentan mayor riesgo de caídas, golpes, lesiones o sobrecalentamiento, junto con los ejercicios que impliquen permanecer boca arriba durante periodos prolongados o realizar movimientos bruscos que puedan afectar al equilibrio.

Deportes de contacto

Actividades como fútbol, baloncesto, boxeo o artes marciales presentan un mayor riesgo de golpes o traumatismos, por lo que no se recomiendan durante el embarazo.

Deportes con riesgo de caída

Se recomienda evitar:

  • Equitación.
  • Esquí.
  • Patinaje.
  • Ciclismo al aire libre en determinadas circunstancias.

Saltos y ejercicios de alto impacto

Las carreras intensas, los saltos repetidos y otras actividades de impacto elevado pueden aumentar el riesgo de lesiones y generar una sobrecarga innecesaria.

Deportes con cambios bruscos de dirección

Algunas disciplinas como el squash o determinados entrenamientos funcionales pueden comprometer el equilibrio y aumentar el riesgo de caídas.

Actividades que favorezcan el sobrecalentamiento

Es importante evitar situaciones que me dejen elevar excesivamente la temperatura corporal, especialmente durante el primer trimestre.

Señales de alarma: cuándo debes detener el ejercicio

Ya hemos comentado que, durante el embarazo, es importante prestar atención a las señales que envía el cuerpo. Aunque la actividad física suele ser segura en embarazos sin complicaciones, existen determinados síntomas que requieren interrumpir el ejercicio de forma inmediata y consultar con un profesional sanitario.

Entre las principales señales de alarma se encuentran:

  • Sangrado vaginal.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Dolor pélvico persistente.
  • Mareos o sensación de desmayo.
  • Dificultad importante para respirar.
  • Dolor en el pecho.
  • Contracciones dolorosas.
  • Dolor o hinchazón repentina en una pierna.
  • Fatiga extrema.
  • Sobrecalentamiento o sudoración excesiva.

Ante cualquiera de estos síntomas, se recomienda suspender la actividad física y solicitar una valoración médica para descartar posibles complicaciones.

Cómo adaptar el ejercicio durante el embarazo si no eras activa antes de la gestación

Muchas mujeres aprovechan el embarazo para incorporar hábitos saludables por primera vez. Sin embargo, si no realizabas ejercicio antes de quedarte embarazada, lo recomendable es comenzar de forma progresiva, realizando ejercicios como:

  • Caminatas suaves de 15 a 20 minutos.
  • Ejercicios de movilidad articular.
  • Estiramientos suaves.
  • Natación o actividades acuáticas de baja intensidad.

A medida que el cuerpo se adapte, se podrá aumentar gradualmente la duración y frecuencia de la actividad. Lo más importante es evitar el sobreesfuerzo y priorizar siempre el bienestar.

Ejercicio de alta intensidad en el primer trimestre del embarazo: recomendaciones clave

También son muchas las mujeres que practican deporte de forma habitual o realizan entrenamientos de alta intensidad y se preguntan si pueden mantener su rutina durante el embarazo. En estos casos, especialmente durante el primer trimestre, es recomendable adaptar la actividad física para garantizar tanto tu seguridad como la del bebé. Algunas recomendaciones clave son:

  • Consultar con el obstetra antes de mantener entrenamientos exigentes, especialmente en embarazos de riesgo.
  • Controlar la intensidad del ejercicio mediante la “prueba del habla”: debe ser posible mantener una conversación durante la actividad.
  • Evitar el sobrecalentamiento, entrenando en ambientes frescos, bien ventilados y manteniendo una hidratación adecuada.
  • Reducir o sustituir ejercicios de alto impacto o deportes de contacto por alternativas más seguras, como la natación o el yoga prenatal.
  • Fortalecer el suelo pélvico con ejercicios específicos, como los ejercicios de Kegel.
  • Evitar permanecer boca arriba durante periodos prolongados, especialmente a partir del segundo trimestre.
  • Mantener una hidratación constante antes, durante y después del ejercicio.
  • Realizar estiramientos suaves y ejercicios de movilidad para prevenir lesiones, teniendo en cuenta la mayor laxitud articular propia del embarazo.
  • Adaptar los ejercicios de fuerza, reduciendo cargas cuando sea necesario, priorizando la técnica y evitando contener la respiración o generar una presión excesiva sobre el abdomen.

Cuida tu salud con HM Hospitales

El ejercicio físico forma parte de un embarazo saludable. Adaptar la actividad a cada etapa de la gestación, escuchar las señales del cuerpo y seguir las recomendaciones médicas permite disfrutar de sus beneficios de forma segura.

En HM Hospitales contamos con un servicio integral de maternidad, en el que ginecólogos, matronas y otros especialistas acompañan a la mujer durante todo el embarazo, resolviendo dudas y ofreciendo recomendaciones personalizadas para cada etapa. Nuestro objetivo es que vivas esta experiencia con la máxima seguridad, confianza y tranquilidad, contando siempre con el apoyo de profesionales expertos.

Recuerda que este contenido tiene un carácter informativo y no sustituye la valoración médica. Ante cualquier duda, consulta con un profesional sanitario.

Artículo validado por
Dra. Carmen Medina
Ginecología
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