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Clases de preparación al parto: de saberlo a haberlo vivido antes

Matrona en bata blanca impartiendo una clase de preparación al parto a un grupo de mujeres embarazadas.

Durante años, prepararse para el parto significó sobre todo informarse: leer, asistir a unas clases y llegar al hospital con una idea más o menos clara del proceso. Esa información sigue siendo necesaria, pero quienes acompañan partos a diario saben que ya no basta. La mujer que llega hoy a consulta, y su acompañante, son distintos a los de hace una década, y eso obliga a que la preparación evolucione con ellos.

Han cambiado los protagonistas

“La preparación al parto tiene dos protagonistas, y ninguno es la matrona: somos quienes formamos y acompañamos, pero el proceso es de la mujer que va a parir y de quien estará a su lado”. – María Cantos, matrona de HM Hospitales.

La gestante de hoy llega a consulta más informada y más exigente que nunca, y muchas veces con miedos acumulados. La ansiedad perinatal y la tocofobia no son anecdóticas, y frente a ellas una clase puramente teórica a veces no calma el miedo: lo deja intacto. El acompañante, por su parte, ha dejado de ser un espectador. Hoy quiere y necesita ser parte activa del proceso (saber qué hacer, cómo aliviar una contracción, cómo sostener sin estorbar al equipo…), y acompañar bien es una habilidad que se aprende y se entrena.

Qué cubren las clases de preparación al parto fiables y actualizadas

Las clases de preparación al parto van mucho más allá de aprender a respirar o de ensayar qué hacer cuando empiezan las contracciones. Entre otras cosas van a ayudarte a:

  1. Entender el proceso. Conocer las fases del parto y, sobre todo, saber reconocer las señales reales de que ha empezado: distinguir las contracciones de Braxton Hicks de las verdaderas evita visitas innecesarias y permite vivir las primeras horas en casa con calma.
  2. Preparar el cuerpo. La preparación física ha cambiado para bien. Antes el ejercicio se hacía de forma esporádica dentro del curso, solo para enseñar alguna técnica; hoy sabemos que lo que de verdad prepara el cuerpo es la actividad regular y sostenida (dos o tres veces por semana, con pilates, yoga o el método AIPAP), que cuida la tonificación, la elasticidad de la pelvis y el suelo pélvico. Nunca es mal momento para empezar a moverse: cada semana suma. En las clases se conciencia, además, sobre la importancia de una buena oxigenación, para la madre y el bebé, y de las movilizaciones adecuadas en cada fase del parto.
  3. Manejar el dolor. En las clases de preparación al parto también se da información clara sobre la epidural (en qué consiste, cuándo se solicita y qué efectos puede tener…) y sobre recursos no farmacológicos para aliviar el dolor: cambios de postura, agua caliente, calor local y masaje en la zona sacra.
  4. Se da espacio a lo emocional. Poner palabras a los miedos, las expectativas y las dudas, tanto los de la madre como los del padre, forma parte de la preparación tanto como aprender a respirar.
  5. Puerperio y posparto. El proceso no termina en el paritorio: la cuarentena, los loquios, el cuidado de los puntos, el descanso y la prevención de complicaciones como la depresión posparto merecen su espacio, igual que el papel del entorno cercano.
  6. Lactancia y recién nacido. Se orienta sobre el agarre correcto, la prevención de grietas y mastitis, señales de hambre y, siguiendo la guía del Ministerio de Sanidad, los cuidados básicos del bebé: cordón, higiene, sueño seguro, vacunas y consuelo (piel con piel, porteo).
Futuros padres practicando el baño del recién nacido con un muñeco bajo la guía de una matrona en una clase práctica de parto.

El salto que faltaba: de saberlo a haberlo sentido

“Este es, para mí, el cambio más importante de los últimos años. Desde la consulta he visto a muchas mujeres llegar al paritorio sabiéndoselo todo y, aun así, paralizadas por el miedo. Porque una cosa es saber qué es una contracción y otra muy distinta es haberla sentido antes, en un sitio seguro”. – María Cantos, matrona en HM Hospitales.

No se aprende a nadar leyendo un libro, ni un piloto despega sin haber volado antes en el simulador. El problema no es la información: es la distancia entre el parto que se imagina y el que se vive. Cuanto mayor es esa distancia, mayor el riesgo de vivirlo como algo descontrolado, incluso traumático. Por eso, la preparación más completa hoy en día es la que permite ensayar antes de vivir: experimentar el proceso, sentirlo, y llegar al día real sin la sensación de entrar, vulnerable, en un entorno desconocido. Algo así como convertir la primera vez en una segunda vez.

¿Y cuándo debo empezar mis clases de preparación al parto?

El seguimiento de la gestación arranca en el primer trimestre. Sin embargo, los cursos de preparación al parto se concentran en el tercero, entre las semanas 28 y 32, cuando las técnicas de respiración y manejo de contracciones se adquieren cerca del nacimiento.

Conviene distinguir el curso de la puesta a punto física: esta se cuida mejor con actividad regular a lo largo de todo el embarazo. Son dos cosas distintas y complementarias.

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¿Qué te pueden aportar las clases de preparación al parto? Beneficios

Asistir a clases de preparación al parto puede ayudarte a:

  1. Menos miedo, mejor parto. El miedo dispara la adrenalina, enemiga de la oxitocina, que es la hormona de las contracciones eficaces. Rebajar la incertidumbre tiene un efecto fisiológico directo.
  2. Decisiones informadas. Conocer procedimientos y opciones de alivio del dolor permite construir un plan de parto realista y adaptado a tus preferencias.
  3. Un acompañante que sabe acompañar. La pareja pasa de mirar a actuar, siendo una parte activa de todo el proceso.
  4. Un posparto más sereno. Saber gestionar el cansancio y reconocer signos de alerta da mucha seguridad a los recién estrenados padres.

Cuida tu salud con HM Hospitales

En el Servicio de Ginecología de HM Hospitales entendemos que cada maternidad es única. Por eso ofrecemos un acompañamiento integral y personalizado, con matronas que ponen a tu disposición clases de preparación al parto, consulta de matronas, apoyo a la lactancia y Gestaverso, nuestra propuesta para que puedas vivir y ensayar tu parto antes de que ocurra, en un entorno seguro y guiada en todo momento por una matrona.

Porque preparar un parto hoy no es solo contar lo que va a pasar: es ayudarte a sentirlo antes, para que cuando llegue el momento no te enfrentes a lo desconocido, sino a algo que ya has vivido.

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración médica. Ante cualquier duda, consulta con un profesional sanitario.

Artículo validado por
María Cantos
Matrona
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