En el marco del Día Nacional del Donante de Órganos, que se celebra el próximo 3 de junio), el Hospital HM La Esperanza ha sido testigo de un emotivo encuentro entre expacientes de su Unidad de Diálisis que han recibido un trasplante renal y el equipo de profesionales sanitarios que les atendió durante su tratamiento. Una reunión que ha contado con la colaboración de la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER).
En este encuentro ha participado la Dra. María José Ferreiro, miembro de la Unidad de Diálisis del hospital y coordinadora de trasplantes renales del centro, que destaca lo emotivo de la jornada, “es profundamente emocionante reencontrarnos con pacientes a los que acompañamos durante una etapa tan dura como la hemodiálisis y ver cómo hoy han recuperado su calidad de vida gracias al trasplante renal. Con muchos de ellos se crea un vínculo muy especial, porque trabajamos desde la cercanía, la empatía y el acompañamiento humano que requieren tratamientos de tanta complejidad. Muchos pacientes, una vez trasplantados, vuelven a visitarnos o nos llaman para agradecernos la atención recibida. Para nosotros verlos recuperados y haciendo vida normal es, sin duda, una de las mayores satisfacciones.
La Unidad de Diálisis del Hospital HM La Esperanza atendió en 2025 a 138 pacientes crónicos, de los cuales 9 han recibido trasplante renal. En este periodo se han administrado un total de 16.763 sesiones de hemodiálisis a personas con edades comprendidas entre los 27 y los 92 años, con una media de edad de 71,5 años. Esta Unidad cuenta con un equipo multidisciplinar integrado por cuatro especialistas médicas: la Dra. Mariana Garbiras, la Dra. María José Ferreiro, la Dra. María Isabel Martínez y la Dra. Raquel Rodríguez—, además de 17 profesionales de enfermería, 6 auxiliares y 3 celadores, que trabajan de forma coordinada para ofrecer una atención especializada, cercana y de alta calidad.
El proceso para que un paciente de la Unidad de Diálisis pueda acceder a un trasplante renal comienza con una primera valoración clínica integral por parte del equipo de nefrología del Hospital HM La Esperanza, que analiza factores como la situación clínica general, la edad, las comorbilidades y los antecedentes personales y familiares del paciente. Entre las contraindicaciones que pueden descartar el trasplante se encuentran enfermedades oncológicas activas, infecciones graves, patologías cardiacas, pulmonares o hepáticas severas, deterioro cognitivo avanzado, adicciones activas o enfermedad vascular grave. En aquellos casos en los que las contraindicaciones son relativas, el paciente puede someterse a tratamientos específicos que las reviertan antes de retomar el proceso.
Superada esta primera evaluación, el equipo de nefrología remite un informe completo a los responsables de trasplantes renales del Servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Santiago (CHUS), donde se realizarán las pruebas previas a la inclusión en la lista de espera de trasplantes (análisis, estudio cardiológico, de imagen, etc.), para determinar si el paciente es apto para el trasplante. Algunas pruebas, como por ejemplo la ecografía abdominal, se pueden realizar en los hospitales HM La Esperanza o HM Rosaleda, una vez obtenida la autorización del CHUS, para agilizar el proceso.
Concluida la batería de pruebas, el Hospital HM La Esperanza emite un segundo informe completo con los resultados a la nefróloga responsable de trasplante del CHUS, la Dra. Pilar Oliveros, para que lo presente en la Unidad de Trasplante Abdominal, un comité especializado que determinará si el paciente es apto para entrar en lista de espera.
“Si es apto, llamamos al paciente para la realización de un último análisis (tipaje) que indica su estado inmunológico y a partir de ahí le explicamos que debe tener el teléfono conectado día y noche, ya que puede ser llamado para realizar el trasplante en cualquier momento. La colaboración entre las áreas de nefrología del Hospital HM La Esperanza y el Hospital Clínico de Santiago es absoluta. Trabajamos de forma coordinada durante todo el proceso de valoración y seguimiento de los pacientes candidatos a trasplante renal, lo que permite ofrecer una atención más ágil, personalizada y continuada”, explica la Dra. María José Ferreiro.
