Los sabañones son una alteración inflamatoria de la piel que aparece tras la exposición repetida al frío y a la humedad. Afectan sobre todo a manos y pies, causando picor, enrojecimiento e hinchazón. Aunque suelen desaparecer en pocas semanas cuando mejora el tiempo, pueden ser muy molestos y reaparecer cada invierno.
¿Qué son los sabañones?
Los sabañones, también llamados perniosis o eritema pernio, son una alteración inflamatoria de la piel que aparece tras la exposición repetida al frío y a la humedad, sin necesidad de que exista congelación.
Afectan, sobre todo, a zonas acras del cuerpo, es decir, a aquellas más alejadas del corazón y más expuestas a los cambios de temperatura, como los dedos de las manos y de los pies, los talones, la nariz o las orejas.
Los sabañones se caracterizan por ser lesiones de color rojo violáceo o azulado que pueden adoptar la forma de pequeñas pápulas, placas o nódulos. Suelen aparecer de manera bilateral y simétrica, lo que significa que afectan a ambos lados del cuerpo de forma similar. Aunque resultan llamativos y molestos, en la mayoría de los casos tienen una evolución benigna.
¿Por qué aparecen los sabañones?
No se conoce con exactitud la causa de los sabañones, pero sí están claros los mecanismos generales que los provocan. En condiciones normales, cuando una persona se expone al frío, los vasos sanguíneos de la piel se contraen para conservar el calor corporal. Después, se produce una vasodilatación que permite restablecer la circulación y mantener la piel nutrida.
En las personas con sabañones o perniosis, esta respuesta no funciona correctamente. El frío induce una constricción prolongada de los vasos más grandes de la piel y, al mismo tiempo, una dilatación persistente de los vasos más pequeños y superficiales. Este desequilibrio provoca una alteración de la microcirculación cutánea, con falta de oxígeno en los tejidos y una reacción inflamatoria secundaria. El resultado son las lesiones características de los sabañones.
La humedad también tiene un papel clave en su aparición, ya que aumenta la sensación de frío y favorece la pérdida de calor corporal. Por eso, los sabañones no necesitan temperaturas muy bajas para desarrollarse y pueden aparecer en otoño, durante el invierno e incluso prolongarse hasta la primavera.
¿A quién afectan con más frecuencia los sabañones?
Los sabañones afectan más frecuentemente a:
- Mujeres jóvenes, especialmente entre los 15 y los 30 años.
- Personas con bajo peso o poca masa corporal.
- Niños y adolescentes.
- Personas que viven en zonas frías y húmedas.
- Profesionales con exposición prolongada al frío y a la humedad, como los que manipulan alimentos refrigerados o utilizan botas de agua que favorecen la sudoración.
- Personas con determinadas patologías, como la enfermedad de Raynaud, trastornos autoinmunes o relacionados con la malnutrición.
- También se ha descrito una predisposición familiar, con varios miembros afectados en la misma familia, especialmente durante la adolescencia y la juventud.
Síntomas de los sabañones
Los síntomas de los sabañones suelen aparecer unas horas después de la exposición al frío y a la humedad, aunque en algunas personas pueden manifestarse al día siguiente. Los síntomas más frecuentes son:
- Picor persistente en zonas concretas de la piel, que puede intensificarse al entrar en ambientes cálidos.
- Hinchazón de los dedos de las manos o de los pies, con sensación de tirantez.
- Dolor, escozor o sensación de quemazón, especialmente al rozar la zona afectada.
- Cambios en el color de la piel, que puede adquirir tonalidades rojizas, violáceas o azuladas.
- Aparición de ampollas o pequeñas llagas cuando la inflamación es más intensa.
En ocasiones, la piel afectada puede estar más sensible al tacto y presentar una sensación de frío persistente. Cuando el daño cutáneo es mayor o se mantiene la exposición al frío, pueden aparecer fisuras dolorosas, sobreinfección de las lesiones o incluso úlceras superficiales.
¿Cuánto tardan en curarse los sabañones?
Los sabañones suelen mejorar de forma progresiva cuando cesa la exposición al frío y a la humedad. Lo habitual es que desaparezcan por completo en un plazo de dos a tres semanas, aunque este tiempo puede variar según la intensidad del brote, el cuidado de la piel y las condiciones ambientales.
En algunas personas, sin embargo, los sabañones no aparecen como un episodio aislado, sino que reaparecen cada invierno durante varios años. Estos brotes pueden sucederse a lo largo de los meses más fríos y mejorar de manera espontánea con la llegada del buen tiempo. Esta tendencia recurrente no implica necesariamente que exista una enfermedad grave, pero sí una mayor sensibilidad de la piel y de la circulación al frío.
A pesar de su carácter repetitivo, los sabañones no suelen dejar lesiones permanentes ni secuelas importantes y la piel recupera su aspecto habitual una vez curadas las lesiones. Solo en casos persistentes, con exposición continuada al frío o cuando se producen complicaciones como infecciones o fisuras profundas, pueden aparecer cicatrices, zonas de piel más fina o cambios residuales en la coloración. Por este motivo, es importante proteger la piel y tratar adecuadamente cada brote para favorecer una curación completa.
¿Cómo se diagnostican los sabañones?
Los sabañones se diagnostican fácilmente mediante la observación de las lesiones, pero en casos dudosos se pueden realizar pruebas complementarias, como análisis de sangre para descartar procesos asociados o una biopsia de piel. Esta prueba permite observar cambios característicos, como edema en la dermis superficial y un infiltrado inflamatorio alrededor de determinadas estructuras cutáneas.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todo lo que parece un sabañón lo es, ya que algunas enfermedades pueden causar lesiones similares, como la enfermedad de Raynaud, la acrocianosis, ciertas vasculitis, enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso, o trastornos hematológicos poco frecuentes.
Tratamiento de los sabañones
Tal y como explica la Sociedad Andaluza de Medicina de Familia y Comunitaria, en la mayoría de los casos, los sabañones pueden tratarse con medidas sencillas de autocuidado. El principal objetivo es proteger la piel del frío y la humedad y favorecer una recuperación progresiva.
Entre las recomendaciones a tener en cuenta están:
- Evitar o limitar la exposición al frío siempre que sea posible.
- Abrigarse bien con ropa holgada, guantes, calcetines de fibras naturales y calzado resistente al agua.
- Calentar la piel de forma lenta y progresiva, sin aplicar calor directo ni masajear enérgicamente.
- Mantener las manos y los pies secos y tibios.
- Utilizar cremas hidratantes o lociones calmantes para aliviar el picor.
- Evitar rascar las lesiones para prevenir infecciones.
- Limpiar y cubrir las ampollas o llagas.
- Dejar de fumar es especialmente importante, ya que el tabaco estrecha los vasos sanguíneos y dificulta la cicatrización.
Cuando estas medidas de autocuidado no son suficientes o las lesiones son más intensas, el médico puede prescribir un tratamiento farmacológico, como corticoides tópicos, que ayudan a reducir la inflamación y favorecen la curación de las llagas, y medicamentos vasodilatadores, que mejoran el flujo sanguíneo en las zonas afectadas.

¿Cuándo acudir al médico por sabañones?
Aunque los sabañones suelen ser un problema leve, existen situaciones en las que conviene consultar con el médico:
- Cuando los síntomas persisten más de dos semanas pese a los cuidados en casa.
- Si las lesiones desaparecen y reaparecen de forma repetida o se prolongan hasta los meses más cálidos.
- Ante la sospecha de infección, con un aumento del dolor, enrojecimiento intenso, secreción o fiebre.
- Si no se está seguro de haber estado expuesto al frío y existe la posibilidad de congelación.
- Cuando los sabañones aparecen en personas mayores o van acompañados de otros síntomas generales.
¿Se pueden prevenir los sabañones?
En muchos casos, los sabañones pueden prevenirse o, al menos, reducirse de forma significativa si se adoptan determinadas medidas antes y durante los meses fríos.
La clave está en proteger la piel del frío y de la humedad, así como en evitar los cambios bruscos de temperatura, que son de los principales desencadenantes de esta afección. De hecho, muchas de las recomendaciones preventivas coinciden con las que se aplican cuando los sabañones ya han aparecido, ya que, tanto la prevención como el tratamiento, se basan en el mismo principio: favorecer una buena circulación en la piel y minimizar la agresión del frío.
Entre las recomendaciones recogidas por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, se encuentran las siguientes:
- Limitar la exposición al frío siempre que sea posible, especialmente en días fríos y húmedos.
- Abrigarse adecuadamente al salir al exterior, usando varias capas de ropa holgada que conserven el calor corporal.
- Proteger de forma específica manos y pies con guantes, calcetines térmicos y calzado cálido e impermeable.
- Mantener la piel seca y tibia, cambiándose de ropa o de calcetines si se humedecen y secando bien la piel tras el lavado.
- Mantener una temperatura agradable en el hogar y en el lugar de trabajo durante los meses fríos.
- Evitar cambios bruscos de temperatura y recalentar la piel de forma progresiva tras la exposición al frío, sin aplicar calor directo ni frotar en exceso.
- Cuidar la piel a diario con cremas hidratantes para mantener su función protectora y reducir la irritación.
- Evitar prendas y calzado demasiado ajustados que dificulten la circulación sanguínea en manos y pies.
- No fumar, ya que el tabaco estrecha los vasos sanguíneos y empeora la circulación periférica.
- Llevar un estilo de vida activo que favorezca la circulación, evitando periodos prolongados de inmovilidad.
Cuida tu salud en HM Hospitales
Los sabañones pueden ser muy molestos, sobre todo si aparecen de manera recurrente. Aunque suele ser una afección leve existen ciertos casos en los que es aconsejable consultar con un especialista. En HM Hospitales contamos con especialistas en dermatología, para tratar este tipo de patología u otras relacionadas y ayudarte a recuperar tu salud y bienestar. Pide tu cita con nosotros, te ayudaremos.
Recuerda: este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica. Ante cualquier duda, consulta con un profesional de la salud.
