Bronquiolitis en Bebés y en Niños

La bronquiolitis es una enfermedad frecuente del aparato respiratorio que afecta a los niños y niñas menores de 2 años, sobre todo a los menores de 6 meses.

​​​¿Qué es la bronquiolitis?

Es una enfermedad frecuente del aparato respiratorio que afecta a una parte de las vías respiratoria, los “bronquiolos”, que son unos conductos ramificados muy pequeños por los que entra y sale aire de los pulmones. Es una infección causada por diferentes virus que hace que estos vías se inflamen y se produzca un exceso de moco, disminuyendo el calibre de estos conductos haciendo que la respiración sea más difícil. Afecta a los niños y niñas menores de 2 años, sobre todo a los menores de 6 meses.​


¿Por qué se produce la bronquiolitis?

Hay varios virus diferentes que pueden causar bronquiolitis, en nuestro medio,  el más frecuente se llama “Virus Respiratorio Sincitial” (VRS). Muchos niños se infectan con este virus en el primer año de vida y sólo presentan síntomas de catarro leve.


¿Cómo se contagia l​a bronquiolitis?

Se contagia principalmente tocando objetos contaminados con el virus como, juguetes, chupetes,... en los que se quedan gotas de saliva o mucosidad con el virus que luego se transmiten al  llevarse las manos contaminadas a  los ojos, la nariz o la boca. También puede contagiarse respirando gotas de pequeño tamaño que generan las personas que tienen el virus al toser o estornudar cerca de un bebé sano. Los bebés que asisten a guarderías tienen mayor riesgo de contraer una infección que podría derivar en bronquiolitis porque están en contacto directo con muchos niños pequeños.

 bronquiolitis niños y bebés

¿Cuáles son sus síntomas de la bronquiolitis?

Suele empezar como  un catarro leve: tos, estornudos y aumento del moco. Puede aparecer fiebre, congestión nasal y disminución del apetito. En algunos bebés muy pequeños, pueden aparecer pausas cortas (de 15 a 20 segundos) en la respiración, que pueden ser el primer síntoma de la enfermedad.

A partir de las 24-48 horas desde el inicio de los primeros síntomas, puede aparecer dificultad para respirar: la respiración del niño es más rápida, se marcan las costillas al respirar o se mueve mucho el abdomen. Además se pueden notar ruidos extraños con la respiración, como un “silbido” y otros ruidos que se oyen con la auscultación. Pueden tener una tos muy persistente, y dificultad para comer o beber.


¿Cuánto duran los síntomas de la bronquiolitis?​​

El período de incubación (el tiempo que transcurre desde la infección hasta la aparición de los síntomas) varía desde unos días hasta una semana, dependiendo del virus que produzca la infección. En niños previamente sanos, la enfermedad dura entre 7 y 12 días, pero la tos puede persistir durante muchos más días (14 o más días). Algunos niños, después de haber tenido una bronquiolitis, y especialmente durante el primer año después de ésta, cuando se vuelven a resfriar pueden volver a tener dificultad respiratoria. Se está estudiando la relación entre la bronquiolitis y la posterior aparición de asma.

 

¿Cuándo se debe consultar al pediatra?

Muchos niños con bronquiolitis leves, no necesitan acudir a urgencias y pueden ser controlados por el pediatra en la consulta.

Pero debe consultarse de forma urgente, si aparece alguno de los síntomas siguientes:

El niño tiene dificultad importante para respirar que se reconoce porque respira muy rápido, se marcan mucho las costillas, se oye un “quejido” al respirar, las uñas o los labios están azulados, está muy pálido o hace pausas respiratorias. Además si está muy agitado o decaído, tiene fiebre alta, tiene dificultad para alimentarse o se nota que moja poco el pañal.

Es importante vigilar la evolución durante los primeros días de la enfermedad y, si se presenta empeoramiento de los síntomas, es necesario revalorar al niño por parte del pediatra. Los motivos de esa nueva consulta son los mismos que los expuestos anteriormente. El hecho de que su pediatra no le haya indicado medicamentos en la primera visita, no influye en la evolución posterior.


¿Cómo se diagnostica la bronquiolitis? ¿Es necesario hacer alguna prueba diagnóstica?

Cuando un niño tiene una bronquiolitis, con un cuadro clínico característico,  no suele ser necesario hacer ninguna prueba complementaria.

Si hay necesidad de ingreso en el hospital,  es frecuente realizar una determinación de virus en moco nasal para buscar qué virus está causando la infección para separar a su hijo de otros con virus diferentes y evitar contagio entre ellos. Aunque la identificación del virus, no implica que se modifique el tratamiento, por lo que no es imprescindible su determinación en urgencias si  no va a ser ingresado.

En la consulta a urgencias o durante el ingreso hospitalario, se suele medir de la oxigenación de la sangre con un monitor que tiene un sensor con luz roja que se coloca habitualmente en los dedos de las manos o los pies. De esta forma se puede valorar la necesidad de administrar oxígeno extra en mascarilla o “gafas nasales”.

Si el niño o niña tiene fiebre persistente o muy elevada o la evolución es diferente de la habitual, puede ser necesario realizar una  radiografía de tórax y análisis de orina o de sangre.

 

¿Cómo se trata la bronquiolitis?

El tratamiento de la bronquiolitis va dirigido a aliviar los síntomas de la misma y al tratamiento de las posibles complicaciones. 

El principal objetivo del tratamiento es asegurar la oxigenación adecuada. Para ello puede ser necesario administrar más oxígeno al niño o algún medicamento que permita mejorar la apertura de la vía aérea, que el pediatra puede indicar para el tratamiento en casa.

Los bebés que tienen problemas para respirar, están deshidratados o parecen fatigados siempre deben ser evaluados por un médico. Algunos de estos niños pueden necesitar ingreso en el para controlarlos más de cerca y administrarles, líquidos y oxígeno. En contadas ocasiones y en casos muy graves, se utilizan respiradores para ayudar al bebé a respirar hasta que empiece a mejorar.


bronquiolitis niños


¿Qué tratamientos no son útiles en la bronquiolitis?

La mayoría de los medicamentos que se han probado para la bronquiolitis no han demostrado mejorar los síntomas ni acortar la duración de la enfermedad. Pero, en algún caso el pediatra puede indicar  algún tratamiento inhalado (“aerosoles”).

Los jarabes para la tos, los mucolíticos y los descongestionantes nasales no han demostrado tener utilidad y deben evitarse.

La administración de antibióticos no es útil, porque la bronquiolitis está causada por virus, contra los que los antibióticos no tienen ningún efecto. En determinados casos, el pediatra indicará antibiótico para tratar alguna infección bacteriana que aparezca como complicación de la bronquiolitis, pero NO para tratamiento de la bronquiolitis en sí misma.


¿Hay otras medidas que puedan aliviar los síntomas de la bronquiolitis?

Los bebés con bronquiolitis pueden tener dificultad para respirar por la nariz que con frecuencia está obstruida por el aumento de moco. Para aliviar esta obstrucción, puede ser útil despejar las fosas nasales haciendo lavados nasales (con suero fisiológico y aspirar la mucosidad). Se aconseja hacerlo antes de las tomas, para facilitar la alimentación y antes de dormir. La utilización de un humidificador en la habitación, puede ser útil si el ambiente es muy seco (por ejemplo por efecto de la calefacción).

Poner al bebé en una posición semiincorporada, elevando un poco la cabecera de  la cuna, puede ayudarle a respirar mejor, no se deben usar almohadas en los menores de 12 meses. Puede utilizarse una sillita (del coche o de paseo) asegurando siempre que el bebé está bien sujeto, para que se mantenga en posición semisentada.

Si el niño tiene fiebre, se debe administrar antitérmicos (ibuprofeno o paracetamol).

Habitualmente, los niños con bronquiolitis no tienen apetito, tienen dificultad para succionar y se cansan durante las tomas con facilidad. Además frecuentemente regurgitan o vomitan y tienen accesos de tos durante la toma.  Para facilitar su alimentación, puede resultar útil administrar menos cantidad de alimento pero más frecuentemente. Es importante asegurar que el niño esté bien hidratado (un indicador puede ser la cantidad de pañales que se cambian).

 

¿La bronquiolitis puede ser más grave en algunos niños?

Hay algunos niños que son más vulnerables y en los se deben extremar las medidas para prevenir la bronquiolitis. Estos niños son los que han sido  prematuros y los que presentan otros problemas de salud como enfermedades de corazón, de los pulmones y enfermedades con disminución de las defensas inmunológicas.

Para alguno de estos niños, está indicada la administración de un anticuerpo (defensas) contra el VRS llamado “palivizumab”. Que  puede ser de utilidad durante los meses que dura la estación de los virus respiratorios (otoño e invierno) de forma mensual. Este tratamiento se suele administrar en el hospital donde estos pacientes acuden a control periódicamente.

 bronquiolitis infantil

¿Cómo se puede prevenir la bronquiolitis?​

Se puede disminuir la posibilidad de que un bebé tenga bronquiolitis, con medidas sencillas como lavarse las manos frecuentemente, especialmente antes y después de tocar al niño o alguno de los objetos que él utiliza.

La bronquiolitis se transmite de persona a persona, por lo que las personas que presenten una infección respiratoria, aunque sea un simple catarro, deben mantenerse alejados. Es también importante evitar los lugares concurridos, especialmente donde haya muchos niños (como guarderías y parques infantiles).

Se debe evitar totalmente la exposición al humo de tabaco.

Se recomienda la lactancia materna, ya que los niños que la toman están más protegidos contra la bronquiolitis.

Hasta el momento no existe una vacuna para prevenir la enfermedad, aunque está e​n estudio.

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Dra. Virginia Soler Vigil​ - Pediatría - HM Hospitales

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