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Mononucleosis Infecciosa (MI)

Mononucleosis hm nens

Mononucleosis infecciosa en niños: síntomas, contagio y tratamiento

La mononucleosis infecciosa, conocida popularmente como “enfermedad del beso”, es una infección viral frecuente en niños y adolescentes. Está causada por el virus de Epstein-Barr (VEB) y suele manifestarse con fiebre, dolor de garganta, inflamación de los ganglios y cansancio intenso.

En la mayoría de los casos se trata de una enfermedad benigna y autolimitada, pero puede generar preocupación en las familias por la duración de los síntomas o por su similitud con otras infecciones.

En este artículo te explicamos qué es la mononucleosis, cómo se contagia, cuáles son sus síntomas y cuándo conviene consultar con el pediatra.

¿Qué es la mononucleosis infecciosa?

La mononucleosis infecciosa es una infección viral causada por el virus de Epstein-Barr, perteneciente a la familia de los herpesvirus.

Es más frecuente en niños mayores, adolescentes y adultos jóvenes, aunque también puede aparecer en la infancia. En niños pequeños, la enfermedad suele presentarse con síntomas leves o incluso pasar desapercibida.

Cómo se contagia la mononucleosis

El virus se transmite principalmente a través de la saliva, por lo que compartir vasos, cubiertos o besos facilita el contagio. De ahí el nombre popular de enfermedad del beso.

En raras ocasiones también puede transmitirse por contacto con sangre.

Una característica importante de esta infección es que la persona puede seguir eliminando el virus en la saliva durante varios meses después de haber pasado la enfermedad, lo que hace difícil evitar completamente su transmisión.

Periodo de incubación

El periodo de incubación —el tiempo que transcurre desde el contagio hasta la aparición de los primeros síntomas— suele ser de 15 a 50 días.

Durante este tiempo la persona puede estar infectada sin presentar síntomas, lo que explica por qué a menudo es difícil identificar el momento exacto del contagio. En las primeras fases, los síntomas pueden confundirse con los de una gripe o un resfriado común.

Síntomas de la mononucleosis en niños

Los síntomas más frecuentes de la mononucleosis infecciosa son:

  • Fiebre, que puede ser moderada o alta
  • Dolor de garganta intenso (faringoamigdalitis)
  • Inflamación de los ganglios linfáticos del cuello
  • Cansancio o fatiga intensa, que puede durar varias semanas

Otros síntomas que pueden aparecer incluyen:

  • Aumento del tamaño del hígado y del bazo (hepatoesplenomegalia)
  • Erupciones en la piel (exantema), especialmente si se han administrado antibióticos como amoxicilina o ampicilina
  • malestar general y pérdida de apetito

En niños pequeños, la enfermedad suele manifestarse como un cuadro viral inespecífico, similar a otras infecciones comunes.

Además, algunas personas pueden estar infectadas por el virus de Epstein-Barr sin presentar síntomas, pero aun así transmitir la infección.

Cómo se diagnostica la mononucleosis

El diagnóstico suele realizarse combinando la valoración clínica del pediatra y pruebas de laboratorio.

Diagnóstico clínico

El pediatra puede sospechar mononucleosis cuando aparecen síntomas como:

  • fiebre
  • inflamación de ganglios
  • dolor de garganta
  • aumento del tamaño del hígado o el bazo

Pruebas de laboratorio

Para confirmar el diagnóstico pueden realizarse:

  • análisis de sangre, donde es frecuente encontrar aumento de leucocitos y linfocitos
  • presencia de linfocitos atípicos
  • anticuerpos IgM frente al virus de Epstein-Barr, que confirman la infección

Existe también una prueba rápida llamada test de Paul-Bunnell, aunque puede ser negativa en lactantes y niños menores de 4 años.

En muchos casos también se observan alteraciones leves en las pruebas hepáticas.

Tratamiento de la mononucleosis

el organismo se recupera por sí solo con el paso del tiempo.

El tratamiento se centra en aliviar los síntomas, mediante:

  • hidratación abundante
  • medicamentos para la fiebre y el dolor (paracetamol o ibuprofeno)
  • reposo durante la fase aguda

Una vez que los síntomas más intensos desaparecen —habitualmente después de 1 o 2 semanas— el niño puede ir retomando progresivamente su actividad normal.

Es importante evitar esfuerzos intensos y deportes de contacto hasta que el tamaño del bazo vuelva a la normalidad, para reducir el riesgo de complicaciones.

Los antibióticos no son útiles, ya que se trata de una infección causada por un virus.

Cómo prevenir la mononucleosis

No existe una vacuna específica para prevenir la mononucleosis. Sin embargo, algunas medidas de higiene pueden reducir el riesgo de contagio:

  • lavado frecuente de manos
  • evitar compartir vasos, cubiertos o botellas
  • evitar el contacto directo con la saliva de la persona infectada

En general no es necesario aislar a los niños que padecen la enfermedad.

Cuándo consultar con el pediatra

Es recomendable consultar con un pediatra si el niño presenta:

  • fiebre persistente
  • dolor intenso de garganta
  • ganglios inflamados
  • cansancio extremo o prolongado

El pediatra podrá valorar si se trata de una mononucleosis u otra infección y orientar el tratamiento más adecuado.

Especialistas en Pediatría en HM Nens

En HM Nens contamos con un equipo de pediatras especializados en el diagnóstico y tratamiento de infecciones infantiles, como la mononucleosis.

Nuestros especialistas valoran cada caso de forma individual para ofrecer el mejor seguimiento y resolver las dudas de las familias durante el proceso de recuperación.

👉 Si tu hijo presenta síntomas compatibles con mononucleosis o tienes dudas sobre su evolución, puedes solicitar una valoración con nuestros pediatras.

Pide cita con el equipo de Pediatría de HM Nens.

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