Ictus o Derrame Cerebral

El ictus es un accidente cerebrovascular agudo provocado por trombo en una arteria del cerebro o por la rotura de la misma. Los inctus pueden producir incapacidad. Una persona que sufre un ictus puede llegar a morir.

​​​​​​¿Qué es el ictus o derrame cerebral?

El ictus cerebral o accidente cerebrovascular agudo es la segunda causa de muerte en los países desarrollados. Su mecanismo de producción consiste en un déficit de flujo sanguíneo en una parte del cerebro, bien por formación de un trombo en una arteria del cerebro (isquémico), o por rotura de la misma con el consiguiente derrame sanguíneo (hemorrágico).​


Las consecuencias de un derrame cerebral pueden ser muy importantes, desde una incapacidad severa hasta la muerte, pero también hay otros que se resuelven sin déficits.

En los medios de comunicación hay últimamente una campaña de concienciación sobre esta patología. La detección y el tratamiento precoz pueden minimizar en gran porcentaje las posibles secuelas. HM Hospitales participa activamente en la red de puntos informativos y pruebas de prevención de ictus.


Aparte del reconocimiento precoz de los ictus y la consiguiente alerta a los Servicios Sanitarios de Urgencias, queremos incidir en su prevención evitando los factores de riesgo.


​¿Qué factores favorecen la aparición del ictus o derrame cerebral?

Los factores que pueden causar ictus son los mismos que favorecen el infarto de miocardio, es decir:

  • ​Hipertensión arterial: La hipertensión arterial no conocida o mal controlada, puede provocar en un momento dado una rotura de un vaso cerebral, provocando un ictus hemorrágico. También produce pérdida de elasticidad de las arterias cerebrales, favoreciendo la formación de trombos, provocando un ictus isquémico.
  • Tabaquismo: El tabaco produce vasoconstricción de los vasos, así como alteraciones en sus paredes, lo cual favorece la formación de trombos. Las personas que fuman son más proclives a sufrir un ictus.​
  • Hiperglucemia o diabetes: La diabetes produce también una alteración en la elasticidad de los vasos.
  • Dislipemia: El incremento de colesterol y triglicéridos en​ sangre provoca que partículas de grasa mezcladas con otros componentes sanguíneos como el calcio y las plaquetas, prov​oquen disminución o interrupción total del flujo sanguíneo cerebral.
  • Enfermedades cardiacas: Los problemas en las válvulas cardiacas y/o las alteraciones del ritmo cardiaco, provocan turbulencias en el flujo sanguíneo, lo cual favorece también la formación de trombos.
  • Sedentarismo y sobrepeso: Con la falta de actividad física y el sobrepeso, se enlentece la circulación, contribuyendo al mecanismo de producción de ictus.

​ 

En resumen, a nuestro alcance está en parte minimizar la incidencia del ictus, controlando periódicamente los factores citados previamente y manteniendo hábitos de vida saludables, como abstenerse del consumo de tabaco, consumir alcohol en dosis muy moderadas y realizar actividad física adaptada a la edad y las características de cada persona.

 

Dra. Pilar de Luis

Servicio Neurología HM Hospitales

Centro Enfermedades Neurológicas

To Top