Mi hijo tiene TDAH, ¿qué puedo hacer?

Ser padres es algo que nadie nace sabiendo, implica mucho tiempo, sacrificio, dedicación y paciencia. Además, cuando tu hijo padece un trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad o más conocido como TDAH, la cosa se complica.

Según la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención primaria (SEPEAP), el TDAH sería uno de los trastornos del neurodesarrollo más comunes en los niños, siendo la prevalencia en niños y adolescentes españoles entre un 4,9% y un 8,8%.

El TDAH se caracteriza principalmente porque es un trastorno en el que prevalece la desatención, la inquietud y la impulsividad. Más concretamente, la falta de atención se caracteriza en estos niños porque les suele costar prestar atención, se distraen fácilmente, cometen descuidos, suelen ser desorganizados o parece que no están escuchando cuando se les habla. La hiperactividad, se suele caracterizar porque suelen estar inquietos, hablan demasiado y da la sensación "de que siempre están en movimiento". Por último, la impulsividad se distingue porque son niños que suelen hablar sin pensar, les cuesta esperar, respetar los turnos o mantener la calma sin interrumpir.

Como consecuencia de este grupo de síntomas, se suelen generar problemas de relación tanto con los iguales como con las figuras de autoridad, debido a la dificultad que tienen para seguir o cumplir determinadas órdenes o normas, generando por tanto una gran interferencia en el día a día.

Por ello, una vez que los tutores o padres son conscientes de todos estos síntomas, es importante una buena identificación temprana y la realización de una completa evaluación, así como una comprensión del funcionamiento de este trastorno y los tratamientos que se pueden llevar a cabo.

Respecto a los tratamientos, en la mayoría de los casos, se recomienda la combinación de la terapia psicológica cognitivo- conductual con medicación.

Dentro de la terapia cognitivo- conductual, se trabaja de manera complementaria distintas áreas. Por un lado, se analizaría la conducta inadecuada y los factores de origen y mantenimiento, con el fin de organizar un plan e ir modificando el comportamiento que se quiere eliminar. Esto se puede hacer mediante el refuerzo positivo, la economía de fichas, la extinción o el tiempo fuera. Al mismo tiempo se trabajaría con autoinstrucciones y técnicas de autocontrol, con el fin de que el niño pueda aprender a reducir por si mismo los comportamientos más impulsivos, o técnicas de inhibición de respuesta para entrenar mediante distintas señales la inhibición de respuesta y la toma de decisiones. Como técnicas complementarias también se utilizan técnicas de solución de problemas o el entrenamiento de habilidades sociales.

Por último, y una parte fundamental sería el entrenamiento y el trabajo terapéutico con los padres, con el fin de que estos aprendan y desarrollen estrategias y recursos para identificar situaciones específicas o los precipitantes de estas conductas impulsivas o disruptivas, así como estrategias de restructuración del ambiente (crear horario, órdenes…), la externalización de la información (crear señales visuales o acústicas para reducir la desatención) o la internalización de los procesos (por ejemplo, ayudar a los niños a crear guías externas de conducta, por ejemplo, repetirse al orden, hablar en voz alta…).

En algunos casos, también se puede combinar este tratamiento, con el ofrecimiento al colegio o centro escolar de pautas y estrategias para que valoren si el menor puede llegar a tener necesidades educativas especiales asociadas al TDAH, con el fin de que estos niños puedan alcanzar los mismos objetivos que el resto de los alumnos, así como ofrecer pautas concretas para mejorar la interacción en clase, tanto con compañeros como con profesores.

En resumen, el mejor tratamiento para un menor con TDAH es aquel en el que se trabaja desde una perspectiva multimodal, donde se interviene con todos los agentes implicados con el menor, es decir, la familia, el centro escolar y el propio menor.

 

Autora: Dra. Natalia Moreno

Coordinadora y Responsable

Unidad Atención Psicológica Personalizada

HM Hospitales

Para más información o citación podéis llamar al teléfono 900 10 29 24 o escribir un correo electrónico a: psicologia.hmps@mail.hmhospitales.com


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